Higiene Facial Purificante y Equilibrante
Toda rutina facial empieza por una piel limpia. Este tratamiento trabaja la limpieza en profundidad —incluida la extracción de impurezas y puntos negros cuando la piel lo permite— y termina dejándola equilibrada y cómoda. Antes de empezar reviso cómo está tu piel ese día para ajustar cada paso. Funciona como primer cuidado, como mantenimiento periódico o como base antes de tratamientos más específicos.
Hablemos con calma
Cada piel y cada persona son distintas. Cuéntame tu caso y te asesoro de forma personalizada, sin compromiso.
¿Es un tratamiento doloroso?
¿Se nota el resultado al momento?
¿Puedo hacérmela si tengo piel sensible?
¿Cada cuánto se recomienda realizarla?
¿Puedo maquillarme después del tratamiento?
Una piel más limpia y equilibrada
Si tu piel se ve apagada o sientes que necesita un respiro, escríbeme y te reservo tu limpieza profunda para verla más limpia y luminosa.